Yoga durante el embarazo. Beneficios y contraindicaciones.

Foto de 
Ignacio Campo en 
Unsplash

Amo el yoga, amo el embarazo. Me alucina el milagro de poder crear vida, la compleja y sorprendente capacidad de adaptación, evolución, de creación de la mujer. Adoro estar embarazada, vivir cada cambio, cada sorpresa que te traer el embarazo, y vivo mis clases de YogaFem® Prenatal con todo el mimo y entusiasmo que cada embarazada se merece.

Siempre hemos considerado el yoga una práctica física (que en realidad, va más allá) muy beneficiosa, y durante el embarazo es de lo más recomendado. Sin embargo, antes de continuar o empezar con una práctica de yoga si estás embarazada, deberías tener en cuenta algunos aspectos.

Para empezar, lo más importante es que consultes a tu ginecólogo si todo está en condiciones para poder seguir o empezar a practicar. Después, es imprescindible que busques una sala donde haya clases de yoga específicas para embarazadas. ¿Por qué?

Porque, aunque no lo sepamos, hay muchos y diferentes tipos de yoga (ashtanga, vinyasa flow, hatha, yin, anusara…) y no todos se adaptan a esta nueva etapa y los nuevos cambios que van surgiendo en tu cuerpo.

¿Qué os parece si empezamos primero por lo menos bonito…?

CONTRAINDICACIONES:

  • Para empezar, como recomendación personal, si acabas de animarte a empezar con el yoga, no elijas un estilo muy exigente. Piensa que aunque no estés muy avanzada, probablemente te sientas cansada. Tampoco elijas un sitio donde la temperatura de la clase sea elevada. Si quieres saber más sobre los cambios a nivel cardiovascular durante el embarazo, te invito a que leas este post.
  • No todos los pranayamas valen a partir de ahora. Deberíamos evitar aquellos que activan el abdomen excesivamente, o que pueden elevar la tensión arterial, lo que llamamos respiraciones de fuego. Tampoco es conveniente realizar respiraciones con retención de aire.
  • Evitar todas las posturas que ejerzan una hiperpresión en la zona del abdomen, no sólo para prevenir una diástasis, sino para evitar daños sobre el suelo pélvico.
  • Las torsiones en cerrado. Puedes hacer torsiones sin retorcerte sobre tu abdomen ni coartar la circulación y los nervios que conectan con nuestro útero.
  • Las posturas bocabajo, al principio, pueden no resultar incómodas, pero a medida que crece la tripa, deberías evitarlas, no sólo por la molestia, sino por la presión, la sobrecarga y el esfuerzo que podría poner en peligro la salud de ambos; la tuya y la de tu bebé.
  • A partir de la semana 20, aproximadamente y dependiendo del volumen de tu tripa, deberías evitar las asanas en posición supina, que comprimen la vena cava inferior, disminuyendo el flujo sanguíneo hacia el corazón y reduciendo el aporte de oxígeno.
  • Las posturas invertidas son de lo más controvertido, ya que a menudo solemos ver a yoginis muy experimentadas y en avanzados estados de gestación realizando este tipo de posturas. Yo no las recomiendo NUNCA, no sólo por el riesgo de caída que muchos profes indican, o la subida de la tensión arterial, sino porque realmente nos faltan estudios y evidencias sobre los efectos que pueden tener en la placenta. Yo siempre pongo un ejemplo sencillo, cuando vamos a tomarnos la tensión y nos atan el brazo, ¿qué ocurre con éste? Pierde riego, empieza a amoratarse e, incluso podemos sentir el cosquilleo de cuando empieza a dormirse. ¿No podría estar ocurriendo esto a nuestra placenta y, por tanto, estar privando a nuestro bebé de todo lo que recibe de ella?
  • Las posturas de extensión intensa o profunda, pueden en un primer y segundo trimestre ayudarte a aliviar la tensión abdominal, a liberar la cadena anterior, pero con un estado muy avanzado, pueden intensificar la presión y tensión lumbar y de la zona del sacro.
  • El trabajo de la musculatura profunda que se hace en algunos tipos de yoga (moola y uddyana bandha) no se harán completos, es decir, con apnea. Se puede realizar una activación de ambas zonas (suelo pélvico y transverso) sin cortar nuestra respiración y, por tanto, el aporte de oxígeno.

BENEFICIOS DE YOGAFEM PRENATAL:

  • Aparte de los beneficios que tiene el yoga en general y que puedes leer aquí, las clases de YogaFem® Prenatal te ayudarán a ejercitar tu musculatura profunda y a integrarla en las posturas y secuencias para evitar la hiperpresión abdominal.
  • Descubrirás las posibilidades de movimiento y flexibilidad de tu pelvis, y cómo trabajarla para aliviar tensiones y prepararte para el parto.
  • Prepararás todo tu cuerpo fortaleciéndolo para contrarrestar los cambios en los vectores de fuerza que modifican tu centro de equilibrio y tu postura.
  • Te ayudará a mantener una buena postura o, si es necesario, reeducarla.
  • Los pranayamas adaptados te enseñarán a modificiar, si es necesario tu patrón respiratorio, a mejorar tu capacidad pulmonar, destensar tu diafragma, minimizar las náuseas, revitalizarte, y calmarte y mantenerte equilibrada cuando lo necesites.
  • Las meditaciones y visualizaciones te conectan con una parte de tí más profunda y con tu bebé, te hacen ser más consciente de los cambios y de tu poder como mujer y la madre en que te estás convirtiendo. Te preparan para anticiparte al parto y poder vivirlo desde esa conexión con tu bebé y esa consciencia y control propios.

Te dejo aquí algunos links que contienen más información sobre el yoga durante el embarazo, por si te apetece saber más.

Espero que os ayude!

Con cariño,

Miriam.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s